Salud Integrativa / Bruxismo

Bruxismo

El bruxismo es una actividad no funcional que se caracteriza por rechinar y/o apretar los dientes, su causa no es una sola, sino una combinación de problemas relacionados con la presencia de algún tipo de desarmonía anímica, alimenticia, factores psíquicos y/o psicosomático, también es consecuencia de los trastornos de sueño, un síntoma simple de identificar cuando estamos abocados a tratar los efectos producido por el bruxismo en la boca, dado que éste genera desgastes mayores a los normales en los dientes.

El BRUXISMO, en amplios sectores de la salud no ha sido considerado como una alteración, ya sea por desconocimiento o por carencia de medios para tratarlos, llegando a aceptárselo incluso como un mal necesario. Sin embargo, el bruxismo es una de las alteraciones de la función masticatoria más prevalente, compleja y destructiva entre las enfermedades de la boca y cara, que afecta a mas del 6% de la población de edad media y hasta un 25% de la población mundial: una de cada cinco personas/pacientes tiene síntomas de dolor facial y/o bucal.

El bruxismo se hace importante por el deterioro en los dientes, a lo cual puede sobre agregarse dolor orofacial y ruidos molestos (del apriete y frotamiento entre los dientes superiores e inferiores) para otras personas que conviven con él.

 

Aunque el bruxismo no es solo mecánico, por frotamiento, también podemos experimentar bruxismo químico, que se manifiesta con una erosión significativa de los dientes sin que esa persona frote sus dientes, esto es un desgaste por sustancias químicas como el reflujo gastroesofágico, absolutamente frecuente debido al estilo de vida actual por el consumo de bebidas gaseosas o cítricos en exceso. También el consumo de cocaína y marihuana, así como el consumo de vitamina C y el trabajo en un medio ácido, entre otros.

 

Causa:

 

              ¡el gran mito!

 

El origen del bruxismo, por décadas se lo relacionó con una alteración de la posición de los dientes. En efecto, desde el año 1902 se lo difundió como generado por una mala oclusión (dientes y muelas en mala posición, desalineados, o una muela que contacta primero que todas las demás cuando cerramos la boca), algo que hace ya más de 30 años ha desechado la ciencia y la evidencia, pues se pueden ver personas con prótesis completas superiores e inferiores (dentadura postiza arriba y abajo) desgastadas, muy desgastadas, sin alteraciones de la mordida, es más, personas sin dientes y sin prótesis que aún así tienen bruxismo.

Hoy se conoce que el suceso de apretar y frotar los dientes es generado normalmente por el sistema nervioso y se transforma en bruxismo cuando esa acción se exacerba ante la presencia de factores físicos, químicos, psíquicos, externos e internos, que simples o combinados pueden generar episodios de bruxismo.
Factores externos: distintos medicamentos pueden ser iniciadores de episodios de bruxismo. También tensiones nerviosas, generadas por las controversias cotidianas de la vida, pues cada individuo es un universo que responde de maneras diferentes ante las distintas situaciones que le acontecen diariamente. Los episodios de bruxismo no sólo se generan durante la noche, sino que también se producen durante el día o en momentos de conciencia plena, relacionados neurofisiológicamente con estímulos periféricos que nos afectan de distintas formas.

Diagnóstico/Tratamiento:

 

Localmente se realiza tratamiento odontológico, biológico e integral sobre las consecuencias que produjo el bruxismo en los dientes, paralelamente se previenen alteraciones que se generan no sólo sobre los dientes sino también a nivel muscular, articular y orgánico en general.

Sabiendo que los órganos dentarios son parte de un todo que es la persona, una sola biología, se integra la valoración orgánica del Ser Humano, debido a que el bruxismo está en relación directa con las desarmonías orgánicas respiratorias altas, alteraciones de intestino y de hígado que repercuten en el sistema nervioso, muscular, óseo y articular, y a que, aquellas alteran el sueño, la conducta y el sentir. Entonces, posterior a la construcción del diagnóstico clínico y a la ayuda de la tecnología, a través de radiografías, resonancia y/o timpanometría y laboratorio de sangre y orina, es posible proponer el tratamiento integral como hipótesis clínica.

A saber, el bruxismo se origina y se manifiesta en lo físico, orgánico, en lo emocional y en lo conductual o psicológico. Así es que la propuesta terapéutica también es integral, preventiva, funcional, biológica y gradual, sobre la causa y la consecuencia, donde la persona/paciente es el protagonista de su afección desde la integración de un todo.

En la terapéutica, la persona tendrá la responsabilidad de atenderse en lo cotidiano, modificar sus hábitos de sueño, de comer pasará a alimentarse, por supuesto orientado en la singularidad, también podrá realizar ejercicios mandibulares sin carga, podrá tomar alimentos como medicamentos (alicamentos) y/o podrá tomar algún derivado vegetal directo como medicamento (fitomedicamentos). No será necesario el uso de placas bucales o placas de relajación. Podrá lograr, si se atiende, un alivio significativo en su tiempo biológico singular.

En lo orgánico, emocional y conductual también está siempre la propuesta de “sentir la vida”, que leerás en esta misma página, del qué y cómo es una sesión. Lo cual tiene en su seno, algo maravilloso, los diálogos (que los denomino como los siento: “charlas de bar”) para darle la vuelta a casi todo, para vivir en coherencia con uno mismo.

Dr. Luis Augusto Giambartolomei . 2018